En un salón equipado con mesas largas y sillas de colores, unos 15 niños de entre 8 y 9 años escuchan al profesor «Tincho» explicar cómo funciona un proyector y qué se requiere para armarlo. El primer componente necesario es una caja, la cual deberán armar ellos mismos encastrando cada una de las caras. Luego, utilizando una cortadora láser, grabarán sus nombres para proyectarlos.
After School is the first academy focused on science and technology for children, not only in Uruguay, but in all of Latin America. It is a programme created by Sinergia Tech Academy and FabLab Montevideo for children between the ages of 8 and 14 that operates outside of formal education. Classes began on 17 April at the SinergiaTech technology centre facilities.
The purpose of After School
«El proyecto surge de la experiencia que tuvimos el año pasado cuando abrimos la parte educativa de SinergiaTech», dijo Juan Manuel Petrissans, director del proyecto, en entrevista con Cromo. «Decidimos ver donde radican las necesidades concretas y reales que tiene el Uruguay en materia de formación tecnológica», agregó.
Petrissans explicó que una vez inaugurado el espacio de SinergiaTech, comenzó a ser notorio que en Uruguay no había una comunidad formada de personas emprendedoras que tuvieran conocimiento sobre tecnología. «Con el programa Ceibal asumimos que había un montón de cosas que estaban resueltas, pero nos dimos cuenta de que no es así. Los espacios de educación muchas veces tienen infraestructura pero no tienen el contenido», expresó.
In this day and age, children are digital natives and use technology on a daily basis. For the SinergiaTech Academy team, After School is the opportunity for the youngest users to become protagonists of technological change.
«Hay niños que tienen distintas inquietudes como pueden ser la robótica, la informática y el diseño», comentó a Cromo Martín Leis, docente en After School. «A veces en la escuela se anula un poco la creatividad mientras que en este espacio se desarrolla», agregó.
Innovative dynamics
With its labyrinthine facilities and laboratories equipped with 3D printers, laser cutters and fabrication tools, After School breaks with the educational tradition of sitting students at a desk.
The After School programme fuses three streams, the first being the project-based methodology. When children arrive in class, they are challenged to go through the whole space. These are meaningful projects in which their choices and preferences are weighed up.
En segundo lugar, el curso toma elementos del movimiento educativo conocido como hackschooling. Esta dinámica de «hackear la escuela» busca convertir las tareas en actividades apasionantes que despierten el interés de los niños.
Por último, otro elemento que distingue a esta academia es el formato de «escuela invertida». Tradicionalmente, el aprendizaje teórico ocurre en el aula y la tarea práctica se hace en casa. Para el director del proyecto, esto no tiene sentido. «El que más te puede ayudar con la tarea es el tutor en el salón», expresó Petrissans. «Al chico, vos lo mandás a la casa a que se frustre y así va perdiendo el interés», apuntó. Es por esto que en After School, los niños investigan en sus casas y concurren a clase a poner «manos a la obra».
Inclusive programme
After School is a private institution, but it has a system of godparents designed to include children from critical backgrounds who would otherwise not be able to access the course.
El programa de padrinazgo incluye actividades pensadas para que quienes colaboran con el proyecto conozcan a sus ahijados y sean testigos de sus logros. «Nosotros queremos ponerle un rostro a la oportunidad», declaró Petrissans, quien opinó que muchas veces la ayuda no se valora al estar institucionalizada. «La idea es que el día de mañana si vos participaste en After School porque alguien se la jugó por vos y tenés la posibilidad de hacer lo mismo por otro niño, hacelo», agregó.
Fuente: El Observador «Cromo»
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